
En 1981, el Ministro de Economía de Viola, acuñó una de las frases emblemáticas de la Argentina de fin de siglo:
"el que apueste al dólar perderá".
Historia que termina con: gran devaluación, trepada del dólar, caída de Viola, llegada de Galtieri, Malvinas y ahí nomás: Alfonsín.
La frase es una obligada referencia a la mentira, la falta de confianza, el descrédito, el decir una cosa y hacer otra.
Pero la frase de Lorenzo Sigaut, esconde algo que no escuché a nadie mencionar:
la frase es cierta.
Los que pudieron comprar dólares y sentirse protegidos, son los que la historia consagra como los que "ganaron".
Pero esa visión es muy limitada, los que compraron dólares no ganaron, o su ganancia no alcanza.
Porque siempre que "apostamos al dolar", cuando nos pudo la falta de confianza en nosotros, terminamos viviendo en un país peor y eso a la larga o a la corta termina siendo como decía Sigaut: una pérdida.


